Charrería, Patrimonio Cultural Inmaterial 

0
70

Charreria, Patrimonio Cultural InmaterialPor unanimidad, integrantes de la LXII Legislatura de Hidalgo declaran a la Charrería como Patrimonio Cultural Inmaterial de la entidad hidalguense bajo los sustentos de que es una disciplina ecuestre muy arraigada en la tradición cultural de México, que al mismo tiempo es una actividad económica, por excelencia.

Aunque se ha discutido mucho sobre si es o no un deporte, sí se le considera una verdadera disciplina, pues se requiere de concentración, fortaleza y dominio para poder ejecutar todas las suertes y acciones charras, todo ello enmarcado en una fiesta de color donde el centro de atención son el charro y el equino.

Las y los diputados del Congreso de Hidalgo señalaron que Hidalgo es la segunda entidad federativa con mayor número de asociaciones al tener cerca de 100 asociaciones registradas, concentrándose principalmente en Apan, Pachuca de Soto y Huichapan, y cerca de 40 de escaramuzas.

Durante la lectura del dictamen que contenía la declaratoria como patrimonio cultural de Hidalgo, estuvieron presentes algunos charros que se mostraron nerviosos; pero al mismo tiempo orgullosos y felices por esta declaratoria con la que se mandata su conservación, difusión, promoción e impulso entre las nuevas generaciones.

Cabe mencionar que la Charrería nace en las haciendas, principalmente del estado de Hidalgo, pues aunque también surgió en estados aledaños no proliferó  ni se perfeccionó tanto como aquí en la propia entidad hidalguense, pues posteriormente se extendió este deporte por toda la Nueva España.

Las y los congresistas coincidieron en que es necesario conservar nuestras raíces, las cuales deben ser resguardadas a toda costa y por encima de los avances tecnológicos, pues junto con ellos vienen las nuevas tendencias culturales que se mezclan con la historia y se pierde la identidad mexicana.

De igual manera, reconocieron que dentro de esta actividad se deben abordar algunos puntos como lo es el maltrato animal o las prácticas de enseñanza que llegan a ser inhumanos para el equipo ecuestre, entre otras acciones, pues la tradición no justifica las malas acciones.

Por Nelly Téllez

Comentarios

comentarios

Dejar respuesta