Con Lluvia de canastas festejan a la Virgen de los Dolores

0
69

Con Lluvia de canastasPañhé es una comunidad Hñahñú ubicada en el municipio de Tecozautla, en donde como parte de las celebraciones patronales en honor a la Virgen de los Dolores, se realizan diversas actividades, entre ellas la conocida bajo el nombre de “Lluvia de canastas”.

La celebración comenzó desde el pasado jueves 26 de marzo y terminó el día de ayer 29 de marzo. La comunidad de Pañhé se dedica en un 80 por ciento a la elaboración de canastas de carrizo de diversos tamaños, acabados y formas, por lo que el viernes efectuaron la lluvia de canastas para dar gracias s su patrona por el trabajo y bendiciones del año.

El viernes comenzó como un día cualquiera, sin embargo, desde tempranas horas, tanto pobladores de la comunidad como los mayordomos encargados de la feria, hicieron diversas procesiones para que junto con su santa patrona, recibieran peregrinaciones de comunidades vecinas.

Alrededor de las 10 de la mañana, se escuchaba el mariachi llevando serenata a una pequeña capilla en donde también se alberga la imagen. Según los lugareños, ahí tuvo una de sus apariciones la virgen de los Dolores.

Una vez concluidos los cantos, las y los mayordomos hicieron un ritual con copal en mano y agradecieron a los cuatro puntos cardinales antes de partir rumbo a la iglesia del lugar.

A la llegada de las imágenes y las peregrinaciones, la antigua iglesia repicó sus campañas para dar la bienvenida a los visitantes, los cuales en rito ceremonia, primero pasaban a dar gracias al antiguo edificio en donde también se encientan imágenes de la virgen, para después pasar a la iglesia nueva que está justo enfrente.

En medio de las dos iglesias, se observa una plaza en donde alrededor de las 12:00, los danzantes de la comunidad comenzaron a hacer bailes prehispánicos para agradecer a la festejada.

Durante las repetidas danzas, una imagen de la Virgen de los Dolores salió de la nueva iglesia en manos de las y los mayordomos, desprendiendo largos listones de colores, los cuales, representan a los niños que murieron en la comunidad, los llamados “angelitos”, por lo que cada listón iba acompañado de un nombre.

En punto de las doce comenzó la ceremonia de agradecimiento y convivencia con las peregrinaciones, para posteriormente pasar a una convivencia masiva en donde los lugareños alimentan a miles de personas de forma gratuita, todos los visitantes están invitados a compartir los alimentos.

Más tarde, se reúnen los enmascarados bajo el nombre de Xithas en el templo nuevo, el cual cuenta con campañas hechas de carrizo para recordar el oficio y tradición de la comunidad. Los Xithas asisten a dar gracias a su señora para después salir por las canastas que han recolectado de los talleres de elaboración y que serán lanzadas a los visitantes.

Cerca de las seis de la tarde, los xithas regresan con las canastas y dan nuevamente las gracias, pero esta vez de forma breve y en la iglesia antigua, para de ahí dividirse en dos grupos y subir a los techos de ambas iglesias.

Las campañas comienzan a repicar una vez más y con cada sonido de campaña, los Xithas lanzan canastas de colores y tamaños a los visitantes que esperan ansiosos la Lluvia de canastas.

Es así como luego de media hora del repique de las campañas y la lluvia de canastas, los visitantes se dispersan con una o varias canastas en mano, las cuales son suyas sin ningún costo, para proseguir con la celebración en el teatro del pueblo.

Por Joselyn Sánchez         

Comentarios

comentarios

Dejar respuesta