Ese martes 23 le hará bien al periodismo

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Por Rogelio Hernández López

Parecía increible lo que ocurría ese día, incluso alentador, en torno a la protección a periodistas…

Segob y Conago

En la Secretaría de Gobernación, por primera vez en años, su titular Miguel Ángel Osorio Chong se reunía con los ejecutivos del Mecanismo de Protección a Personas Defensoras de los Derechos Humanos y Periodistas. Es más se invitó a los integrantes del Consejo Consultivo, acción tambièn novedosa. De lo que acordaron un comunicado reflejó que vieron como sería la coordinación con los gobiernos estatales, el financiamiento adicional que recibirá y cómo se ajustará a lo que se anunció en Los Pinos. Hubo acuerdos, como pocas veces.

En el Centro de la Ciudad de México, los cercanos a Miguel Ángel Mancera se reunían para preparar la siguiente reunión de la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago) que él presidirá durante un año. Esta reunión sería para formalizar las comisiones técnicas de trabajo. Entre otras, se formaría al día siguiente, la de Defensa de los periodistas con una agenda operativa ya bien definida y que probablemente si se aplicará por la atmósfera nacional  de atención a la violencia contra la prensa. Antes la Conago dió encargos que nunca se cumplieron.

Empresas

El mismo día temprano ejecutivos de empresas de prensa siguieron fraguando otro acuerdo que también sacudiría. Por la noche ya estaba listo el documento, que puede decirse histórico, titulado Basta ya. Lo firmaron, entre otros Grupo Fórmula, El Financiero, El Heraldo, El Universal, Grupo Expansión, Grupo Milenio, Grupo Radio Centro, Grupo Reforma, Grupo Imagen, La Jornada, Letras Libres, MVS, Nexos, El Noroeste de Sinaloa, RíoDoce de Sinaloa, Sin Embargo MX, TV Azteca, Núcleo Radio Mil, y Organización Editorial Mexicana. Se sumaron algunos de América Latina. No estuvieron allí otros medios de referencia como Televisa, Capital Media, Aristeguí, Proceso. Pero eso no había ocurrido durante décadas de agravios al periodismo.

Jovenes enojados

Por la tarde del mismo martes, unos 60 periodistas, mujeres y hombres nos concentramos en un restaurante de la colonia Roma para preparar una agenda de Protección al periodismo. La sensación que se destilaba era de enojo y hasta desesperación por encontrar caminos que lleven con rapidez a mejoras. Es que la mayoría era gente joven, muchos noveles en el periodismo y de medios no convencionales –dicen– que ha participado poco tiempo en la defensa del periodismo; entre ellos contrastabamos algunos pocos bien veteranos en el periodismo y en la causa ,como Ignacio Rodríguez Reyna, Daniel Moreno, Gerardo Albarrán, Martha Duran de Huerta, Victor Ruiz Arrazola, Rogaciano Méndez. Ese frente amplio, sin organicidad, continuará a finales de junio con foros y discusión, con todos los que quieran, de una agenda que se antoja monumental para poder implementarse sin un organismo sólido y permanente. Pero eso tampoco ocurría hasta este mayo.

La CDP

En otro lado de la ciudad de México, ocurrió otra reunión de trabajo también emergente, mucho más modesta pero con veteranísimos en el medio y por la causa. Se encontraron Judith Calderon la dirigente del Sitrajor, Rogaciano Méndez del SNRP, Miguel Badillo, director de Contralínea, José Reveles responsable de la revista Mexicana de la Comunicaciòn que ahora edita la UAM, Jorge Meléndez Preciado director del periodico Unión de Periodistas, el abogado laborista Manuel Fuentes y este reportero. Todos asociados de la Casa de los Derechos de  Periodistas. De esta surgieron, entre otros acuerdos para operar: seguir organizando el acto recordatorio del asesinato a Manuel Buendía ante el monumento a Zarco el 30 de mayo, concentración anual que realizan allí desde hace 32 años; apurar el equipamiento de la casa resguardo para periodistas en riesgo y; proseguir con el plan de organizar el  Cuarto Encuentro Nacional de Periodistas a fines de junio.

De esta reunión se acordó también redactar un posicionamiento que se presentará el 30 de mayo. En el texto preliminar se lee lo siguiente

De Buendía a Javier

“De Manuel Buendía Tellezgirón a Javier Valdéz tuvieron que ocurrir 218 crímenes contra periodistas en México para que se conmoviera el Estado Méxicano de que cada agravio y cada asesinato contra los informadores profesionales lastima el derecho de la sociedad a estar informada. Ya han transcurrido 33 años de que los sátrapas han querido silenciarnos.

“Tras el homicidio de nuestro colega sinaloense el 15 de mayo por fín se activó, como Jefe de Estado, Enrique Peña Nieto a pesar de que en su mandato ya suman 37 los periodistas acallados. Paralelamente anunciaron que ahora sí actuarían para proteger a periodistas, el Congreso de la Unión, congresos locales, gobernadores y otras instancias del Estado México.

“La conmoción que provocó este crimen derivó en condenas y exigencias de actores sociales que antes no se manifestaban abiertamente: universidades, académicos, asociaciones civiles y más mostraron que en la defensa del periodismo y sus trabajadores principales, ya no seguiremos solos.

“En 2010 ya era algida la desesperación de unos pocos en nuestro gremio, porque el ciclo de agravios seguía creciendo y no existían instancias o leyes que que nos protegieran un poco. El 12 de agosto de ese año un puñado de mujeres y hombres periodistas provenientes de sindicatos y otros organismos gremiales, acompañados de abogados, decidimos crear un escudo de protección al menos para colegas que padecieran altos riesgos, creamos la asociación civil Casa de los Derechos de Periodistas (CDP)

“En estos siete años, periodistas de diversas entidades han coincidido con la CDP en proporcionar apoyo, asesoría, acompañamientos y otras acciones necesarias para proteger la integridad y los derechos de periodistas y comunicadores. Con ellas y ellos se han relizado tres encuentros nacionales y un sinfin de talleres para autoprotección; por estas y otras acciones 63 colegas de 24 estados se convirtieron en con sus colegas, conjunción que ayudó al impulso de 12 leyes estatales de protección . La CDP tiene 11 asociados que no devengan pago alguno. La operación la hacen colegas no asociados y con pagos magros.

Esas y otras cosas ocurrieron el martes 23 de mayo. Como si ese día iniciara otra etapa en la protecciòn y defensa del periodismo. Si todos cumplimos, e incluso nos aliamos para acciones concretas, seguro podemos contrarrestar algo de este ciclo infausto que ha lastimado demasiado a México y a todos nosotros.

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