Ferreyra entendió mejor a PIT-II, incluso su soberbia

0
53

Por Rogelio Hernández López

Fue literalmente fenomenal y enojosa la batahola digital que provocó Francisco Ignacio Taibo hijo por sus expresiones machuno-cantinezcas del martes 20 en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. Pero no fue la primera vez.

Ahora su apellido se convirtió en 50 tipos de búsquedas en Google trends, casi todas con recriminaciones públicas. Mas, esto fue la mitad de la otra oleada recriminante.

Casí se superó a mismo porque ya había conmocionado en mayo a los busca-fallas de AMLO al asegurar que el próximo gobierno estaba preparando expropiaciones de empresas de quienes se resistieran al cambio. Allí le rastrearon en 100 distintas formas y provocó más reacciones negativas que su reciente metafora de la introduccción doblada.

De su perorata en la FIL, este reportero quizo encontrar motivos para defender a quien considera una persona culta, bien formada, con valores de familia ética, talentoso en la creación literaria de personajes, impulsor de la novela negra y de la promoción de la circulación y lectura de libros, pero sobre todo, como persona sincera y activa por sus convicciones y brega por el cambio social para el bien de la mayoría de la gente.

Pero en sus dichos el reportero no encontró más valor que su expresión de que hay que revalorar el uso del  del lenguaje en la política, porque se ha decantado el valor de la palabra y no se dicen las cosas como son. En eso estamos de acuerdo, en el lenguaje de los políticos mexicanos hay mucha paja, mediocridad, lugares comunes, dobles moralidades y mucha demagogia. Pero esto, aunque sustantivo no era justificación suficiente a expresiones que ofendieron a muchos adversarios, a extraños y a propios.

¿Cómo defenderlo? Lo más seguro es que el 1 de diciembre no será director del Fondo de Cultura Económica porque el senado congeló el cambio a la ley respectiva y AMLO tiene mucho que decidir antes que hacer un edicto presidencial para colocarlo allí

Lo ubicó bien Ferreyra

De entre los mares de letras que PIT hijo –o II como él se apoda– sólo el artículo del veterano periodista Carlos Ferrera Carrasco quien le describió bien, que relató su formación familiar, sus virtudes y le ubicó que ya padece esa enfermedad que está asolando a muchos morenistas: la soberbia;  ese mal que afecta a todo ser humano de cualquier cultura y le empuja a decir o hacer tonterías, más allá de lo aceptable socialmente. Ese engreimiento, que en este caso obnubila el razonamiento por creer como propio algo que ellos no hicieron, sino 30 millones de mexicanos que con su votos dijeron muchas cosas, pero en lo sustantivo que están hasta la coronilla de los políticos tradicionales y que suponen habrá cambios pacíficos.

Ferreyra lo escribió así:

“El circo A-Taibo

Conocí a Paco Ignacio Taibo I (PIT), cuando bajo la dirección de Héctor Anaya (Abrapalabra), hacíamos el programa diario de televisión para Luis Spota, “Cada noche… lo inesperado”.

PIT dirigía los noticieros de Televicentro donde comenzaron sus prácticas Pepe Cárdenas, Juan Ruiz Healy y sin estar seguro, Joaquín López Dóriga…

Tuve relación y cercanía con el jefe del clan Taibo, el domador del que el mismo bautizó como Circo Ataibo…

Tuve además la fortuna de coincidir laboralmente en Notimex con Benito Taibo, el poeta, hoy importante funcionario cultural de la radio universitaria. Hombre similar a su padre no sólo en lo físico sino en bonhomía, gentileza y atención a los compañeros que requerían determinada orientación o apoyo.

A Paco chico, hoy en el centro del huracán, lo veía ocasionalmente y casi siempre en las invitaciones que Maricarmen, la matriarca del grupo, hacía a los amigos cercanos para degustar las delicias de su cocina española.

(…) De Paco hijo (POT II) recibí en la Dirección General de Publicaciones y Bibliotecas, en la que yo era adjunto de Miguel López Azuara, los ejemplares de una obra histórica de su autoría. Incontrovertible en el contenido, pero además presentada como una historieta de coloridos dibujos. Alguna otra más lo mismo sin tacha.

No dudo del patriotismo de Paco Ignacio II, quien para calmar a quienes lo han atacado, con razón en forma furiosa, declaró que lamentaba no haber nacido en Toluca. Lo que no es suficiente, él es mexicano así sea nacionalizado pero la condición para ocupar la dirección del FCE es ser oriundo del país.

La expresión usada por el escritor se usa coloquialmente para asegurar que a X o Z lo violamos. Y como lo expresó PIT II, sin dejar lugar a duda, afirma que ellos, los pejianos y muy especialmente él, no sólo rompieron o violaron una disposición legal sino que en burla total, nos violaron a todos los mexicanos, a su orden constitucional y para dejar más clara la burla, anunció que en caso de no aprobarse la reforma que requiere para agarrar el hueso, entonces mediante “un decretazo” será ungido encargado de despacho, equivalente con todas las mismas atribuciones a Director General.

Triste asunto éste en el que puede apreciarse una involución de un hombre de gran calidad personal, profesional y humana, convertido en golpeador pejista…

(subrayado de este reportero para exhaltar que la soberbia está devorando a este y a otros AMLISTAS)

(…) Por ahora, esperemos a ver qué pasa. Supongo que nada porque ya sabemos, el Peje nunca pierde y cuando pierde arrebata. ¿Deveras será tabasqueño? El dicho es jalisciense.

Como periodista y como persona defenderé la integridad de personas formadas integralmente como Paco. Pero como Ferreyra me niego a aceptar que sus “demonios” como la soberbia, les hagan sobrevalorar que la palabra tiene que usarse con sinceridad tan brutal, como aún se usa en recintos diacrónicos como las reuniones amistosas de casi todos los políticos, lo que incluye a los “camaradas” de Morena; o en terapias cantineras donde afloran nuestras raices o resabios de ese machismo en que fuimos y somos formados en este México de todavía demasiadas dobles morales. Te mando un abrazo Paco.

Comentarios

comentarios

Dejar respuesta