*PAN, morderse la lengua

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columnaAlberto Witvrun.-Los primeros días de junio de 2011  la maestra María Luisa Gabriela Lugo Medina de larga trayectoria académica fue relevada en la delegación de Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) por la ex diputada local Alejandra Villalpando Rentería, cambio en principio inexplicable porque la nueva delegada no tenía experiencia ni perfil, hasta que trascendió la causa por la que la investigadora fue cesada.

Lugo Medina se había negado a utilizar recursos de esta dependencia para apoyar la campaña del candidato del Partido Acción Nacional (PAN) a presidente municipal de Ixmiquilpan, Cipriano Charrez Pedraza como se lo había exigido la ex candidata al gobierno del estado Xóchitl Gálvez Ruiz, que utilizó sus relaciones en el gobierno federal para cobrarle esa afrenta, así que fue sustituida.

Para ese momento solo dos delegaciones en Hidalgo estaban a cargo de priistas: en el ISSSTE Alberto Jonguitud Falcón y en Conafe Jaime Costeira Cruz, todas las demás en manos de panistas que en la mayoría de los casos no cubrían ni el perfil ni la experiencia en la administración pública como Raimundo Ordoñez Meneses nombrado en la Oficina de Servicios Federales de Apoyo a la Educación (OSFAE).

Ordoñez Meneses después de perder la presidencia del Comité Directivo Estatal del PAN con Alejandro Moreno Abud recibió como premio de consolación esa delegación sustituyendo a Julio Valera Piedras que tenía servicio público de carrera con experiencia de 15 años con las mejores cifras y estadísticas de estas oficinas en el país al grado que la Secretaría de Educación Pública (SEP) enfrentó severos problemas legales para liquidarlo.

Por eso la crítica del presidente estatal del PAN al relevó relámpago de priistas por panistas en las delegaciones estatales tiene un efecto bumerang para el blanquiazul que no sólo funcionó estos doce años como una gran agencia de empleo además de que les delegaciones fueron vistas como botín político que provocó disputas entre las pandillas locales, que las utilizaron para premiar o pagar favores políticos; ahora bien eso no quiere decir que todas las designaciones priistas, estén bien hechas.

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