Reportear en serio a la curia católica discriminadora

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Propongo a periodistas profesionales que eliminemos las formas tradicionales que tenemos para informar a los mexicanos los asuntos de las iglesias en México, especialmente de la católica.

Mi argumento central es que sus dirigentes ya decidieron, ahora sí, saltarse total y abiertamente los margenes legales que les impone el Estado laico mexicano y participar activamente como partidos políticos de oposición desde el conservadurismo extremo, a la derecha del PAN; pero además con mensajes mediáticos estruéndosos y cultivadores de odio que engrendran violencia.

FORMA Y FONDO

Esto que ocurre, y que todo periodista debería intuir e informar, la encabeza la curia católica con acciones de forma virulentas pero no confiesa los motivos de fondo que son, dicho barbaramente, impedir que desde el 30 de junio, les obliguen a declarar y pagar impuestos por ingresos que núnca han declarado y que usan en asuntos ajenos a sus labores religiosas declaradas.

En la forma, Norberto Rivera, Hugo Valdemar (apoyado en un periódico muy militante) Luis Felipe Gallardo de Veracruz y Jonás Guerrero de Culiacán han mostrado extrema dureza en una confrontación con el Presidente de la República (tanto en los púlpitos, como en los medios) por su iniciativa de ley para garantizar los matrimonios igualitarios que concedería derechos a personas de otra orientación sexual.

En el fondo hay otra confrontación, mas sorda y que los clérigos no confiesan abiertamente. Más de 8 mil 500 Asociaciones Religiosas (de las que apenas 4 mil están registradas en la Segob) se convertirán desde el inminente 30 de junio en sujetos fiscales. Ese día vence que plazo que les pusieron desde 2014 para que comiencen a reportar información sobre sus ingresos y paguen las tasas del ISR e IVA cuando los usen en asuntoa desvinculados de las misiones registradas.

El 15 de junio, el Sistema de Administración Tributaria (SAT) recordó que inicia el periodo legal para hacerles auditorías de ingresos y egresos  o sea a  su contabilidad, porque ya deberían estar extendiendo recibos o facturas por las donaciones o el cobro de servicios religiosos que presten y que en ocasiones cobran sin estándares de tárifas y estratosféricamente.

En estos días, tanto previos como posteriores a las elecciones del 5 de junio, esa parte extremosa de la curia católica hizo presencia mediática y utilizó las ceremonias religiosas para descalificar la iniociativa de ley del presidente Enrique Peña Nieto para reconocer legalmente los matrimonios entre personas del mismo sexo, como lo hicieron entre 2009 y 2011 para impedir que la primera iniciativa de este tipo de Marcelo Eberard se aprobará en el entonces Distrito Federal, que finalmente fue aprobada.

En la actual confrontación se sumaron con más fuerza que antes algunas de las asociaciones evangélicas y protestantes, las que quizá también coincidieron en presionar en un asunto para negociar en el otro, el fiscal.

El problema de la actual confrontación es que esas iglesias que se han expresado están quebrantando la normatividad que les atañe: el artículo 130 y el 24 de la Constitución, la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, así como la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público, que en su artículo 29 prohíbe a las iglesias asociarse con fines políticos. Y lo peor es que tampoco parecen interesarles los efectos, de sembrar odio colectivo, con los mensajes homofóbicos, ni la violación implícita del Artículo 1ª constitucional y su Ley General para Prevenir la Discriminación.

OTRA MIRADA

Por todo eso y más, imposible de documentar en una columna, creo que reporteros, reporteras, genrte de edición y dirección en medios debería aceptar que son anacrónicas ya las coberturas que hacemos de  las instituciones religiosas en México, o sea repercutir los discursos de sus jerarcas sin darles el tratamiento de lo que son actualmente. Consideremos lo siguiente para diseñar los alcances de esta “fuente” de información:

Las iglesias, y en particular la católica, apostólica romana es el partido ideológico más antiguo del mundo. (O sea, como definen todas las corrientes sociológicas) son segmentos sociales con principios programas de acción, estructuras de mando y estatutos como los partidos políticos. Ese es una tema permanente a seguir en el reporterismo

La laicismo mexicano les ha establecido normas que violan sistemáticamente con el fin de mantener los equilibrios y paz social que presuntamente ayudan a mantener. Otro eje temático para reporteros.

Como entidades ideológico.políticas son heterogeneas, por más que se les imponga una estructura de mandos desde un Estado ajeno al mexicano. Tienen sus sectores avanzados (jesuitas, carmelistas) y extraconservadores. Esa es otra vertiente para reportear, como se hace con las tribus del PRD, por ejemplo.

Son sujetos económicos y fiscales. La nueva condición jurídica fiscalñ que desde 2014 se estableció y que se consolidará en julio de 2016 es otra fuente de datos para reporteros.

Tienen también brazos electorales y civiles. La iglesia católica tiene la mayoría de las 8 mil 500 Asociaciones Religiosas que informa el SAT y de ellas también la parte mayor de las 4 mil registradas en la Segob. Aparte tiene como filiales cercanas a cientos de ONGs no lucrativas que recaudan fondos deducibloes de impuestos. Expresiones políticas de ellos se encuentran en fracciones del PAN y del PRI. Uno de los partidos pequeños registrados, el PES tiene claros origenes de sectores evangélicos.

Por esos y otros aspectos, los periodistas debieramos reportear mejor a estas entidades que son parte de nuestra realidad, como corrientes de presión, factores de decisiones polìticas de gobernantes, fuentes de riqueza no transparentadasy como lo hacen en eastos días actores con mucha fuerza mediática y social que discriminan, niegan derechos y fomentan el odio. Si en esto cambiamos nuestra metodología se ampliará la responsabilidad social del periodismo

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