*Valle del Mezquital, 30 años después

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Alberto Witvrun.-Hace tres décadas cuando era combatido el Instituto Lingüístico de Vera (ILV) al que se le acusaba de instrumento transculturizador de intereses estadounidenses apareció en el Valle del Mezquital la fundación alemana Frederich Hebert con un programa de alfabetización que fue visto con buenos ojos por los gobiernos priistas de la época.

Con ellos llegaron una buena cantidad de promotores sociales que permanecieron en la zona con el argumento de alfabetizar a adultos y por 1975 encabezados por Oralia Cárdenas y Salvador García en 1981 crearon la asociación civil Servicios para el Desarrollo (Sedac) y para 1988 le dieron vida a la organización no gubernamental Comunidades del Valle, A. C. que emprendió diversos proyectos productivos y sociales.

Con recursos de fundaciones alemanas y holandesas construyeron viviendas y organizaron entorno a proyectos productivos a miles de indígenas Hñahñús desplazando a grupos tradicionales pro gubernamentales lo que empezó a representar a inicios de los 90s en un riesgo electoral para el gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI) lo que empezó a observarse en las elecciones presidenciales de 1988.

Señalados de “financiar” en parte el levantamiento de Chiapas, ambas organizaciones fueron auditadas en 1995 por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y un año después un grupo de indígenas tomaron instalaciones y acusaron malos manejos hasta que Sedac y Covac prácticamente se extinguieron; sus impulsores decidieron regresar a Michoacán su estado de origen.

Este movimiento como el que coordinó el sacerdote católico italiano Lino Guzzoni politizaron a cientos de comunidades del Valle del Mezquital que sin control alguno en una buena cantidad de casos o mal dirigidos por pseudo líderes como Pascual Charrez Pedraza o Martha López Ríos, que utilizan sus organizaciones para chantajear o extorsionar han convertido a esta región en una de las más conflictivas del estado.

Todo aderezado por los efectos de la migración que transformó culturalmente a la zona y de los que han ocasionado intereses políticos personales como los de Xóchitl Gálvez Ruiz tienen al Valle del Mezquital en un clima de inestabilidad social, económica y sobre todo política que no estalla porque aún existen organizaciones que mantienen algunos equilibrios, pero se requiere de una acción gubernamental integral para que sus habitantes dirijan su potencial hacia el desarrollo sustentado y sustentable.

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