VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES I

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Cuando hablamos de violencia contra las mujeres, es importante conocer en un primer momento y de manera muy genérica conceptos, tipos y modalidades de la violencia, es por ello que me permito establecer algunas concepciones legislativas en el ámbito  internacional,  nacional y estatal que las describen.

Empecemos con la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer conocida también como “Convención De Belém Do Pará” que en su artículo 1, define a la violencia contra la mujer como cualquier acción o conducta basada en su género, que cause muerte, daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico a la mujer, tanto en el ámbito público como en el privado.

 Por lo que respecta a la Declaración sobre la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer, en su numeral 1, precisa que por “violencia contra la mujer” se debe  entender como  todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada.

Ahora bien, de acuerdo a la  Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, en su artículo 5, fracción IV, define a la “violencia contra las mujeres” como cualquier acción u omisión, basada en su género, que les cause daño o sufrimiento psicológico, físico, patrimonial, económico, sexual o la muerte tanto en el ámbito privado, como en el público.

De acuerdo a la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia para el Estado de Hidalgo en su artículo 4, fracción IV, los tipos de violencia en contra de las mujeres son, la violencia psicológica conceptualizada; como cualquier acción u omisión de abandono, insultos, marginación, restricción a la autodeterminación, amenazas, intimidación, coacción, devaluación, anulación, prohibición, humillaciones, comparaciones destructivas, rechazo y celotipia; que provocan en quien las recibe: deterioro, disminución o afectación en las diferentes áreas de su autoestima y personalidad.

Se considera como tal, la regulación de la fecundidad o la inseminación artificial no consentidas, la prostitución forzada, la pornografía infantil, la trata de mujeres, el acceso carnal no consentido, las expresiones lascivas, el hostigamiento sexual, los actos libidinosos, la degradación de las mujeres en los medios de comunicación con objeto sexual y las demás que afecten su normal desarrollo psicosexual.

La violencia física denominada como aquella acción intencional, en el que se utiliza parte del cuerpo, algún objeto, arma o sustancia para sujetar, inmovilizar o causar daño a la integridad física de las mujeres, independientemente de que se produzca o no lesiones físicas y que va encaminado a obtener su sometimiento y control.

La violencia patrimonial es considerada como toda acción u omisión de sustracción, destrucción, retención, transformación de objetos, valores, documentos personales o bienes de las mujeres o de su entorno familiar, que limitan o dañan la supervivencia económica, independientemente del valor material o emocional, asociado a éstos.

La violencia económica se entiende como toda acción u omisión del agresor que afecta la supervivencia económica de la víctima; se manifiesta a través de limitaciones encaminadas a controlar sus ingresos propios, adquiridos o asignados, así como la percepción de un salario menor por igual trabajo, dentro de un mismo centro laboral.

La violencia sexual, es cualquier acción mediante la violencia física o moral que atenta contra la libertad, dignidad sexual e integridad psicofísica, que genera daño o limita el ejercicio de la sexualidad, independientemente de que constituya un ilícito previsto y sancionado por las leyes penales.

La violencia obstétrica es aquella ejercida por el sistema de salud o cualquier agente ajeno que asista a la mujer, o incida directamente en ella en el proceso de embarazo, parto o puerperio, y que puede ser expresada de cualquiera de las siguientes formas: a) atención inoportuna e ineficaz de las urgencias obstétricas; b) trato deshumanizado; c) patologización del proceso de embarazo, parto o puerperio; d) medicar sin causa justificada el proceso de embarazo, parto o puerperio; e) negativa u obstaculización del apego precoz del recién nacido con su madre sin justificación terapéutica; f) impedir el libre ejercicio de sus derechos sexuales y reproductivos, atentando contra su privacidad y dignidad ante la pérdida de su autonomía.

Continuará…

Lic. María Guadalupe González Olvera

Titular de la Unidad de Género y Derechos Humanos del Consejo de la Judicatura del Poder Judicial del Estado de Hidalgo

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